Cervezas y ViajesEl fenómeno y boom de las cervezas artesanas en España

30 mayo, 2018by Aitor Pedrueza1
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El crecimiento por el interés de las cervezas artesanas no solo es un fenómeno en España, si que no tiene una trascendencia mundial. Son muchos los factores que explican este auge por la birra artesana, y en este artículo exponemos nuestra opinión en un análisis muy personal.

El boom o eclosión no ha pillado por sorpresa al mercado ya que desde hace años la tendencia era de una clara aproximación del usuario a la producción artesanal de cerveza.

De este mundo se valora no solo la calidad, si no la flexibilidad y la experimentación que han llevado a que encontremos propuestas de cervezas con aromas que van desde el chocolate, la menta, o el gengibre.

Los pocos maestros cerveceros (sobre todo de Bélgica y Alemania) que durante décadas han aguantado la presión de las grandes industrias de la cerveza han celebrado la eclosión. Durante décadas el oligopolio cervecero y la dura competencia en la distribución y colocación de las cervezas en bares y supermercados, llevó a la ruina o a la absorción de la mayoría de las cervezas nacionales.

Hoy se aplaude la recuperación de marcas ya desaparecidas como la Salve en Bilbao y que aún no perteneciendo al grupo de cervezas artesanas, explican como el usuario quiere probar nuevas propuestas.

El conglomerado de la industria cervecera española con Mahou-San Miguel,  Heineken, (Cruzcampo, Heineken, Amstel), y Damm no sabe si mirar con preocupación o con alegría la eclosión de las cervezas artesanas, ya que si bien el consumo global aumenta, el sector de las microcerveceras que apuestan por un proceso sin químicos ni aditivos escuece como una pequeña herida. La realidad es que el mundo de la cerveza artesana difícilmente hará sombra a las grandes marcas, ni afectará a sus números.

Marketing, Postureo, Moda?

La moda no solo ha hecho que aparezca más variedad, si no que muchas de esas marcas que empezaron de forma amateur o humilde, hoy ya tienen sus cervezas artesanas en los estantes de los supermercados.

Evolución del interés en las cervezas artesanales en los últimos quince años a través de las búsquedas en Google
Evolución del interés en las cervezas artesanales en los últimos quince años a través de las búsquedas en Google

Hay amigos que se han juntado para “cocinar” su cerveza y han aprendido con pruebas que más bien parecían estropicios, pero que gracias a la información compartida en la nube han hecho que del desierto informativo en español, ahora haya tutoriales, videoblogs y mil trucos para aprender a fabricar cerveza de manera casera.

Es innegable que detrás del boom hay cierto postureo, no tanto en los productores, que se afanan en conseguir una cerveza que les guste a ellos y a sus fieles, si no en el consumidor, que se jacta de ser experto en cervezas artesanas.

Del mismo modo detrás del trabajo de las microcerverías hay mucho marketing. El diseño de etiquetas, la gráfica y la promoción en redes sociales hace que la simpatía por una cerveza artesana vaya unida a valores ajenos al sabor. Algo que por cierto ya venían utilizando los Grandes, con campañas publicitarias que parecían trailers de películas, como las habituales de Estrella Damm, con anuncios que se celebraban como si fueran burbujas de cava.

Tampoco debemos menospreciar la evolución del público. La concentración del abanico de gustos no solo en la cerveza, si no en legumbres, verduras y cualquier producto, cada vez con menos tonalidades de sabores debido a la producción en masa teledirigida para que el consumo sea un negocio, ha hecho que el paladar se declare en rebeldía. Al principio, al igual que cuando se deja de tomar azúcar en el café, o de añadir sal en las comidas, el gusto de la cerveza artesana genera gestos extraños en los neofitos en la materia. Pero la repetición hace que salgamos de la zona de confort cervecera, y que se aprecien mucho más los sabores y los matices de los tipos de cerveza. Una IPA, una STOUT, una LAGER, no saben igual en una cerveza industrial que en una artesanal. En pocas palabras, son mucho mejores.

Universo cervecero. Quizá es la mejor forma de explicar el mundo que rodea la cerveza artesana, cuyo público dedica una atención especial a todo lo que destila oficio cervecero. No hay más que ver la proliferación de ferias y eventos de cerveza artesana en España, presentes en todas las comunidades y ciudades sin excepción, y que viene parejo a un ambiente alegre, con conciertos, food trucks y demás algarabía.

Por otro lado, siguiendo el modelo de la visita a bodegas, las actividades en torno al mundo cervecero llevan cada vez más a los amantes del lúpulo a querer conocer los procesos de producción y degustar los diferentes tipos de cervezas en rutas con charlas que explican cómo y qué producen.

La fiebre cervecera se explica muy gráficamente con datos sobre el consumo en los últimos años. El Observatorio Sectorial DBK cuantifica el consumo de cerveza artesana en 2017 en 170.000 hectolitros, un 36% frente a 2016, que a su vez ya había sido un año histórico con un 31% de alza con respecto a 2015. Los números para 2018 siguen esa tendencia, que podría estar cercana a un 30% de incremento del consumo de cerveza artesana.

En un contexto marcado por la crisis, el último decenio ha seguido una curva inversa en el crecimiento del consumo de la cerveza artesana. Resulta paradójico porque en épocas de crisis, el turismo y los restaurantes son indicadores del consumo, y es habitual que se mire la mejor oferta en el supermercado para elegir la cerveza más barata. Sin embargo, la cerveza artesana, cuyo precio es más alto no se ha visto afectada por esta situación. Pareciera que el consumidor, por una vez hay entendido que hacer una cerveza artesanal no es un juego de niños, requiere esfuerzo, sacrificio, atención y mucha pasión.

Pero…¿Cuántas microcerveceras hay en España?

A abril de 2017 el número alcanzaba los 511, y creciendo. Es evidente que el paso de producción amateur al de venta requiere pensárselo bien para sacarlo adelante. Pero son muchos los “maestros” que empezaron con su kit casero y que hoy incluso han dejado sus trabajos para apostar por sus cervezas artesanas.

Boom 0 Burbuja de la cerveza artesanal

La pregunta está en el aire y dependerá de si el público madura, convirtiéndose no en un consumidor casual y pretencioso, si no que es capaz de apreciar los toques característicos de cada cerveza artesana. Al igual que con los vinos, el mercado de la cerveza artesana sigue un camino pedagógico, en algunos casos gourmet, pero ante todo siguiendo el precepto de que una cerveza es buena si gusta, y para gustos los colores…de la cerveza por supuesto.

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